Mostrando entradas con la etiqueta Dios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dios. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de noviembre de 2020

 CRISTO, REY Y SEÑOR

 Un año más, al final del año litúrgico, los cristianos celebramos la fiesta de CRISTO REY.  Jesús de Nazaret era un hombre como nosotros, un ser histórico de carne y hueso, pero además, los cristianos creemos que Jesús era EL CRISTO, el SEÑOR, el HIJO DE DIOS.

En el evangelio de Mateo 14, 22 ss se nos dice que después de la multiplicación de los panes Jesús subió al monte a orar y mandó a los discípulos ir con la barca (la iglesia) a la otra orilla.  A eso de media noche se levantó un gran oleaje, y Jesús fue hacia la barca caminando sobre el mar. El mar que representa a la muerte. Los discípulos se asustaron al verle, Pedro le pidió: “Señor, mándame ir hacia ti sobre las aguas”. Él le dijo “ven”, y Pedro bajó de la barca y empezó a caminar sobre el agua, pero viendo la fuerza del viento le entró miedo y gritó: “¡Señor, sálvame!”. Jesús tendiendo la mano le cogió. Subieron a la barca y amainó el temporal.

¿Qué significa todo esto? Veamos.  Jesús camina sobre la mar (la muerte), pone la muerte bajo sus pies porque Él, es el SEÑOR.  Pedro grita:  ¡¡SEÑOR, sálvame!!.  Al subir a la barca, los discípulos se postraron ante él diciendo: “VERDADERAMENTE ERES HIJO DE DIOS”.

sábado, 14 de noviembre de 2020

ORACIÓN DEL PADRE ARRUPE S.J.


El 14 de Noviembre de 1907 nació Pedro Arrupe en Bilbao. Hoy sería su cumpleaños 113.  El 5 de Febrero de 1991 el P. Arrupe fue llamado por Dios a una Vida Nueva. Después de muchos años como misionero en Japón, donde vivió de cerca la explosión de la 1ª bomba atómica en Hiroshima, pues residía en el extrarradio de esta ciudad, y como además de sacerdote era médico, tuvo que curar durante muchos días a innumerables heridos por la mortífera bomba.  Como era buen escritor, publicó bastantes libros, en uno de ellos lo tituló:  "Yo viví la bomba atómica".
Fue elegido Superior General de los jesuitas en el inmediato Post-Concilio Vaticano II, y se esforzó por llevar a la práctica las recomendaciones pastorales de este Concilio.