Mostrando entradas con la etiqueta guerras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta guerras. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de octubre de 2024

HAY QUE EDUCAR EL CORAZÓN.

 

Para empezar, quiero traer un texto del maestro Ignacio de Loyola, que nos puede
ayudar a introducirnos:  "No el mucho saber harta y satisface el ánima, mas el sentir y gustar de las cosas interna­mente" [1].  El conocimiento es algo necesario, debemos desarrollar nuestra mente como seres humanos, pero ¿basta con esto?.  También debemos educar el corazón. ¿De qué vale saber mucho, ser especialistas en determinadas materias, construir sofisticadas máquinas y gigantescos edificios, desarrollar la Inteligencia Artificial, etc, sin vivimos a codazos, en vez de con abrazos?.  ¿De qué vale el progreso científico y tecnológico, si vivimos de forma egoísta, sumergidos en guerras y violencias?. Más que compartir nos dedicamos a competir. Hay que educar el corazón!!!

Muchas veces vivimos agobiados por el trabajo, las reuniones, los compromisos sociales,… ¿cuánto tiempo dedicamos a lo que se ama, especialmente a las personas queridas?.  Apenas compartimos con nuestros seres más cercanos, rara vez decimos a una persona, que de verdad queremos, con cariño y un gran abrazo:  TE QUIERO, TE QUIERO MUCHO.

miércoles, 25 de noviembre de 2020

EDUCAR CONTRA LA VIOLENCIA

Hoy día 25 noviembre dedicamos la jornada a recordar la lucha contra la violencia a la mujer.  Dentro de unos días, el próximo día 10 de Diciembre, celebramos el día de los Derechos Humanos.  Sin embargo, a pesar de esta lucha, la “sombra de Caín es alargada” y la violencia no cesa. 
Una y otra vez oímos casos espeluznantes de violencia de todo tipo.  Violencia de género, violencia contra los niños, terrorismo, guerras, violencia psicológica, violencia contra migrantes, contra ancianos, violencia ecológica etc, etc. 
Vivimos en un mundo donde la violencia es constante.
Cuando la Biblia recoge que Caín mató a su hermano Abel, (cfr Génesis 4, 2-26) lo que nos quiere decir es: desde el origen de la humanidad, los seres humanos, a pesar de ser hermanos, nos matamos unos a otros, somos violentos. En el mundo hay muchas personas buenas, la mayoría, pero también hay personas malas y violentas.