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sábado, 5 de octubre de 2024

HAY QUE EDUCAR EL CORAZÓN.

 

Para empezar, quiero traer un texto del maestro Ignacio de Loyola, que nos puede
ayudar a introducirnos:  "No el mucho saber harta y satisface el ánima, mas el sentir y gustar de las cosas interna­mente" [1].  El conocimiento es algo necesario, debemos desarrollar nuestra mente como seres humanos, pero ¿basta con esto?.  También debemos educar el corazón. ¿De qué vale saber mucho, ser especialistas en determinadas materias, construir sofisticadas máquinas y gigantescos edificios, desarrollar la Inteligencia Artificial, etc, sin vivimos a codazos, en vez de con abrazos?.  ¿De qué vale el progreso científico y tecnológico, si vivimos de forma egoísta, sumergidos en guerras y violencias?. Más que compartir nos dedicamos a competir. Hay que educar el corazón!!!

Muchas veces vivimos agobiados por el trabajo, las reuniones, los compromisos sociales,… ¿cuánto tiempo dedicamos a lo que se ama, especialmente a las personas queridas?.  Apenas compartimos con nuestros seres más cercanos, rara vez decimos a una persona, que de verdad queremos, con cariño y un gran abrazo:  TE QUIERO, TE QUIERO MUCHO.

miércoles, 9 de noviembre de 2022

DERECHOS DE LA INFANCIA.


El 20 de Noviembre de 1959 se firmó la declaración de LOS DERECHOS DE LOS NIÑOS. Especialmente en este tiempo de crisis global que estamos viviendo (pandemia, migraciones, guerras, (la de Ucrania y muchas otras), contaminación del planeta Tierra,... ) debemos tener muy presentes los derechos de los más pequeños, pues ellos son futuro y esperanza de la humanidad.
Son 10 puntos fundamentales que sirven a todos los países para elaborar las leyes sobre los derechos de los niños y niñas. Cada niña y niño tiene derecho a ser educado, a poder jugar, a tener alimentos y medicinas, a tener una familia, a ser respetado,… y a SER QUERIDO.

lunes, 20 de junio de 2022

  AGRADECER Y COMPARTIR
¿Soy persona agradecida por las muchas cosas buenas que tengo?
Si observo con detenimiento podré apreciar que, a pesar de las dificultades, es mucho lo bueno que puedo y debo agradecer:  gracias por el aire que respiro, por el sol y por el agua, gracias por la madre Tierra que me alimenta y sostiene, como decía San Francisco de Asís.  ¿Doy gracias por todo ello?
Si observo las personas que me rodean: familia, amigos, compañeros, gente buena,…. También por ellos debo agradecer a Dios y a la Vida. ¡¡Qué sería de mí sin estas personas!!  Ellos me ayudan, me acompañan, comparten conmigo, me quieren,… ¿Soy persona agradecida por aquellos que me rodean y me quieren?